LA FUGA DE LOS 45 ya tiene director!!

De Jose A. de la Loma a 'El Torete'.

Moderador: Bloodyplanet



Notapor Veronica » Vie May 22, 2009 4:54 pm

Esta es la última entrevista realizada a Dieguito el malo en interviú:

‘Ley de la cárcel’para los asesinos de Marta
• ‘Dieguito el Malo’ ha dicho basta. Unos de los presos más antiguos y respetados de España –lleva entre rejas más de 30 de sus 48 años, fugas aparte– hace pública una carta en la que avisa a los acusados del asesinato de Marta del Castillo de lo que les pasará en la cárcel si no dejan de torear a la justicia.
Reportaje por: Juan Luis ÁLVAREZ
18/05/09
Es tan capaz de tragarse cuatro cuchillas de afeitar para protestar por las condiciones de vida en la prisión como de conmoverse ante las lágrimas de la madre de Marta del Castillo por no poder ver el cuerpo de su hija. Dieguito el Malo, como es conocido Juan Diego Redondo Puertas –48 años a los que las drogas, las balas y el sida han añadido unos cuantos más–, se ha cansado del juego de los acusados del crimen de Marta del Castillo, la joven sevillana cuyo cadáver se busca desde hace cuatro meses. En una carta enviada a interviú, Dieguito lanza un ultimátum a los imputados por la muerte de la joven –su asesino confeso, Miguel Carcaño, y sus presuntos cómplices, Francisco Javier Delgado, Samuel Benítez y el menor conocido como el Cuco– para que digan cuanto antes dónde está su cuerpo, que nadie ha vuelto a ver desde que desapareció, el 24 de enero pasado: “Entregad inmediatamente el cuerpo de Marta porque, de lo contrario, no soportaréis lo que os espera en la cárcel”.

Dieguito, todo un histórico de las prisiones españolas, cumple actualmente condena en el centro Penitenciario Brians I, en Martorell (Barcelona), por asaltar un supermercado Caprabo en la Ciudad Condal en noviembre de 2005, tres meses después de haberse fugado de esa misma cárcel aprovechando un permiso y cuando le quedaba muy poco tiempo de condena. Pero Juan Diego es así, como declaró a interviú cuando esta revista le localizó en Granada, a los pocos días de decretarse su busca y captura: “Me fugué por mi hijo, Eric, porque tiene 16 años y está en la calle, en manos de los asistentes sociales, para que no pase por lo que yo he pasado”.

Diego es padre y arrastra una tragedia personal desde 1997, cuando murió su hija Lorena, que falleció con cuatro años electrocutada en Rubí (Barcelona), al tocar unos cables de alta tensión que alguien dejó al aire en una maldita obra, una muerte por la que nadie ha pagado aún y que sigue pendiente de un procedimiento civil. Quizá por ello, Dieguito conoce el calvario que está pasando la familia Del Castillo-Casanueva. En su carta, impecable de estilo –no en vano ha escrito al menos dos libros en prisión, La fuga de los 45, sobre la mayor evasión en Europa, protagonizada por él y otros 44 presos de la Cárcel Modelo de Barcelona en 1978, y En busca y captura y acorralado, en el que cuenta su último golpe en un supermercado Caprabo–, Diego arremete contra los detenidos: “Rectificar también es de sabios –dice, entre otras cosas– y quiero que os toméis esto como un consejo que os doy yo, con más de 400 meses de encarcelamiento: la verdadera condena, la que incluso los violadores casi no pueden resistir –y eso sin haber matado–, su mayor padecimiento, vendrá de la población reclusa”.

Diego lo sabe bien, porque es un auténtico kie –un jefe, en el argot carcelario, un recluso respetado por todos– que lideró la Copel (Coordinadora de Presos en Lucha) en los últimos años del franquismo y que cuenta entre sus amigos –algunos de ellos ya fallecidos– con internos como José Antúnez, el Ingeniero (otro de los líderes de la Copel), Juan Palacios, el viejo Trócoli… En su carta lo dice bien claro: “Las voces de la población reclusa española llegan hasta mí desde el último rincón, porque mantengo contactos en todos los sitios dada mi antigüedad y amistades. Por eso os digo [se refiere a los asesinos de Marta] que sé que los presos han hecho este caso suyo, como si se tratase de una hermana, una hija, una compañera o una madre”.

Instituciones Penitenciarias ha puesto los medios para proteger a los acusados, convertidos en presos muy mediáticos. “Todos los internos tienen televisión y ven cada día las noticias sobre el caso”, señalan fuentes penitenciarias. Para evitar riesgos, los dos principales acusados, Miguel Carcaño y Samuel Benítez, están sometidos a un protocolo de suicidios: hay tres presos que les acompañan las 24 horas del día –en turnos de ocho horas– y sólo tienen contacto con otra media docena de reclusos. Carcaño, interno en la prisión de Sevilla 2, protagonizó un intento de suicidio. El deseo de venganza entre la población reclusa es similar al que alberga la sociedad: “Si les dejamos en un patio con el resto de presos, tienen el mismo riesgo que si les dejamos en la puerta de los juzgados de Sevilla”, señala un portavoz de Instituciones Penitenciarias.

Una de las partes más duras del escrito de Diego se refiere a lo que espera a los asesinos de Marta en prisión: “El sufrimiento empezará con todo tipo de escupinazos hasta que entendáis que no podréis ni ir a cagar a gusto ni tan sólo uno de los miles de días y sus noches sin fin, con la asegurada enfermedad del sueño. Nada más ingresar, ¡arrodíllate y arrepiéntete! Por donde paséis, desearéis estar muertos. Espero que aceptéis mi consejo de inmediato para que su madre tenga los restos de su hija, porque luego será tarde. Mi opinión es que, sin cuerpo, tenéis los días contados”.
Cuando Diego habla de sufrimiento lo dice desde la experiencia: lleva entrando y saliendo de prisión desde que tenía 15 años: “Yo era el quinto hijo y primer varón de una familia de ocho hermanos –contaba durante su fuga a esta revista– y me dio por irme con quinquis y feriantes desde que tenía 14 años… La primera vez robé una bicicleta, como una tontería… Ahí empezó todo”.

Ese todo son los 33 años de cárcel que arrastra y que comenzaron en 1976, cuando robó un coche. Le sacó su madre, Dolores –que aún vive en Barcelona con su hermana pequeña, Mari Cruz– tras demostrar que era menor de edad. Diego, cuando habla de su familia, se emociona: su mujer, Carmela –con la que se casó en 1988–, murió hace 14 años de sobredosis. Se la encontró el niño, Eric, de entonces 7 años, recostada en el sillón de casa, como dormida. Más tarde se le murió la pequeña Lorena –“delante de mi madre, que si aguantó eso lo aguanta todo”, dice Diego– por esos cables eléctricos sueltos en Rubí: “Tuve que robar una gasolinera para pagar su entierro”, dice Diego, que aprendió a leer y escribir en la cárcel por vergüenza de no poder contestar las cartas de su hijo. Ahora, su último escrito no es de protesta, sino de aviso. Que los asesinos de Marta lo tomen en serio y que sus padres, Antonio y Eva, puedan enterrar por fin los restos de su hija.
Una tarde de verano ,caminando ,mi mirada con la tuya se encontró,tú cantabas sin palabras a la vida,esa vida que empezabas a vivir,y desde entonces eres faro que me guía en las noches de tinieblas que hay en mí
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Notapor suco » Vie May 22, 2009 7:33 pm

Impresionante carta, los pelos como escapias, no me gustaria estar en el pellejo de los que no dicen donde esta el cuerpo de Marta, lo van a pasar muy mal.
para que te juegas, la vida no lo entiendo. si al final dependes de un simple carcelero.
suco
 
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Notapor Veronica » Vie May 22, 2009 8:07 pm

La verdad que a mí tampoco me gustaría estar en su lugar...

Me parece indignante que cuatro niñatos tenagn en jaque a un juez ,a toda una institución y a toda España,qué verguenza...
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Notapor Guillermo » Lun May 25, 2009 3:47 pm

Ya sé que no tiene nada que ver, pero, por favor, ¿alguien me podría decir qué hay que hacer pa cartearse con el Garfia? Me refiero al tipo que inspiró la película "Horas de luz" de Manolo Matjí.

Y también me gustaría saber si hay alguna biografía fiable sobre el Garfia en algún lao, porque las cosas que he leído, todas de Internet, difieren entre sí y con respecto a la película, incluso en detalles tan fundamentales como el lugar de nacimiento del Garfia.
¡¡MORIRÉ CON LAS BOTAS PUESTAS!!
Guillermo
 
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Notapor Veronica » Lun May 25, 2009 8:56 pm

Puedes escribirle aquí:

Para escribir a Juango a la cárcel :

Juan José Garfia Rodriguez

C. P. CORDOBA
Carretera Almadén s/n
14071 Cordoba

---
Y si te interesa una campaña a favorde su excarcelación,ponte en contacto aquí:

CNT-AIT de Granada tlf :958-276635

Cruz Negra Anarquista Granada: [email protected] :: apd:1002 cp:18080 Granada ::

(son un colectivo)
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